Kevin Kokila: el sr. de los intangibles.
El baloncesto es un deporte maravilloso, eso lo tenéis claro todos los que leéis esta web y, por supuesto, todos los que escribimos en ella, y lo cierto es que en ciudades pequeñas aún se vive con mayor intensidad, es por eso que cuando ocurren pequeños milagros baloncestísticos, los celebramos.

Por ejemplo, en la ACB, todos recordamos aquel mítico TDK Manresa, con Chichi Creus al mando, que levantó una copa y una ACB, pero, por desgracia, estos milagros pasan menos de lo que sería deseable. Por suerte, estos días, ese milagro ha aparecido, y una ciudad con apenas 43 mil habitantes, ha llevado a su equipo, a conquistar la Eurocup y, por ende, a ganarse, por méritos propios, su inscripción el próximo curso en la Euroliga. Ese milagro lo ha llevado a cabo el Cosea JL Bourg-en-Bresse, un equipo en que uno de sus jugadores más valorados es un pívot, Kevin Kokila, que ha promediado en la competición 8.2 puntos, 5.2 rebotes, 0.7 asistencias, 0.9 robos, 0.7 tapones y una valoración media de 11.5.
Kevin Kokila, el valor de los intangibles
En el ecosistema del baloncesto moderno, donde el highlight de tres puntos y el crossover eléctrico suelen acaparar las portadas, existe una estirpe de jugadores cuya importancia se mide en intangibles, colocación y una ética de trabajo silenciosa. Kevin Kokila es, sin duda, el máximo exponente de esta categoría en la Betclic Élite francesa. Bajo la batuta de Julien Mahé en el Cosea JL Bourg-en-Bresse, el pívot congoleño se ha convertido en el termómetro defensivo y el seguro de vida de un equipo que compite por encima de sus posibilidades presupuestarias.
En Pivot World 9, nos gusta diseccionar a esos interiores que no necesitan 20 lanzamientos para dominar un partido. Kokila es el ejemplo perfecto de cómo la eficiencia y el rol específico pueden elevar el techo competitivo de un bloque.
Perfil y estilo de juego: El Protector de la zona
Kevin Kokila no es el pívot de 2.15 metros que intimida solo por su sombra. Con sus 2.04 metros, compensa la falta de centímetros de élite con una envergadura notable y, sobre todo, una lectura de ángulos privilegiada. Su juego se basa en la movilidad lateral y una capacidad de salto explosiva que lo convierte en un finalizador de élite por encima del aro.

Su estilo es el de un «Rim Runner» puro, pero con matices tácticos que lo hacen más valioso que un simple atleta. En ataque, vive del pick and roll, buscando siempre el hundimiento profundo para sellar a su par o elevarse en alley-oops. En defensa, es un pívot de sistema: disciplinado en las ayudas, comunicativo y con un instinto especial para el tapón en ayuda llegando desde el lado débil.
Puntos fuertes: Por qué Mahé no puede vivir sin él
1. Movilidad y «Switchability»
En una liga tan física y rápida como la francesa, tener un cinco que no sea un cono en el perímetro es vital. Kokila tiene los pies lo suficientemente rápidos para aguantar uno o dos botes contra exteriores tras un cambio defensivo. Esta versatilidad permite al Cosea JL Bourg-en-Bresse ser agresivo en las líneas de pase sabiendo que hay una red de seguridad atrás.
2. Eficiencia en la finalización
Kokila no inventa, no se complica la vida, tiene un don muy importante, y que muchos jugadores no tienen, conoce sus limitaciones y explota sus virtudes, es decir solo hace lo que sabe hacer, y ese es un don maravilloso.

Sus porcentajes de tiro de campo suelen ser estratosféricos porque la gran mayoría de sus intentos son mates o bandejas tras rebote ofensivo. Es un martillo pilón en las continuaciones, castigando cualquier desatención de la defensa rival.
3. El Rebote como arma ofensiva
Su capacidad para leer dónde va a caer el balón es innata. No solo captura rebotes por potencia, sino por posicionamiento. En el rebote ofensivo, genera segundas oportunidades críticas que, en partidos de baja anotación, valen oro, es de esos jugadores que van a por el rebote ofensivo, que lo cargan con fiereza.
4. Mentalidad y rol
Es el jugador de equipo soñado. No reclama balones al poste bajo para lucirse individualmente. Acepta los bloqueos indirectos, las ayudas largas y el trabajo sucio sin una mala cara. Esa cohesión química es lo que mantiene a su equipo en la zona noble de la tabla.
Puntos débiles: El margen de mejora
Como todo diamante en proceso de pulido, Kokila presenta aristas que limitan, por ahora, su salto a la Euroliga o ligas de mayor calado ofensivo:
- Rango de tiro inexistente: Fuera de la zona restringida, Kokila no representa una amenaza. Esto permite a las defensas rivales cerrarse mucho más («sinking») cuando él está en pista, quitando espacio de penetración a sus bases. En el baloncesto actual, carecer de un tiro de media distancia o un triple ocasional es un hándicap táctico.
- Gestión de las faltas: Su agresividad defensiva y su ímpetu por taponarlo todo a veces le pasan factura. Tiende a cargarse de faltas personales temprano, lo que obliga a su entrenador a sentarlo en momentos clave, debilitando la estructura defensiva del equipo.
- Lectura de pase: Aunque es un buen ejecutor, todavía le cuesta identificar el pase extra cuando la defensa se colapsa sobre él. Si lograra desarrollar una visión mínima desde el short roll (continuación corta), su valor se multiplicaría.
- Tiros Libres: Como muchos pívots de su perfil físico, la línea de personal es su criptonita. Mejorar su mecánica desde el 4.60 es fundamental para no ser un objetivo de «Hack-a-Kevin» en finales apretados.
La importancia en el sistema del Cosea JL Bourg-en-Bresse
¿Qué pasaría si quitamos a Kokila de la ecuación? El Cosea JL Bourg-en-Bresse perdería su identidad. El equipo de Mahé se construye desde la solidez atrás, y Kevin es el ancla. Su presencia permite que los aleros presionen más arriba, sabiendo que, si son superados, habrá un protector de aro esperando.
Además, su conexión con los generadores de juego es total. Es un generador de gravedad: cuando Kokila corre hacia el aro, atrae a dos defensores, liberando las esquinas para los tiradores. Es un trabajo que no sale en el boxscore con letras brillantes, pero que los analistas de Pivot World 9 valoramos por encima de los puntos fáciles.
Kevin Kokila es el prototipo de pívot moderno para equipos que buscan maximizar el rendimiento colectivo. Con un margen de mejora evidente en el tiro y la disciplina defensiva, su techo aún no se ha vislumbrado. Hoy por hoy, es el corazón de un Cosea JL Bourg-en-Bresse que sigue soñando despierto gracias a la seguridad que aporta su «cinco» titular.

Artículo escrito por Jordi Perramón Xinxola podéis seguirme en twitter en @guguseti, pero será bajo vuestra estricta irresponsabilidad: Culpable de cosas como www.pivotworld9.com, del podcast Flagrant Foul y de los blogs www.cosasdejordi.com donde cuento cosas mías (raras para variar), www.marjordiviajes.wordpress.com donde explico nuestras aventuras por el mundo o si os gusta mover el bigote www.restaurantesenlosquehemoscomido.wordpress.com donde puedes encontrar sitios donde comer bastante bien, soy además (o era) Ex – Corresponsal de www.fiebrebaloncesto.com en los partidos del FC. Barcelona
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