El vintage de Flagrant Foul: El padre Millan, el padre de nuestro baloncesto

Bien pues tras oír la maravillosa voz de Edith Piaf está claro que la sección que viene ahora es el vintage, un vintage que la semana pasada nos acercó a Senda Berenson, la madre del baloncesto femenino y que hoy también nos acercara a un pionero de nuestro deporte.

padre millan,vintage,baloncesto
fuente feb.es

Naishmit invento este maravilloso deporte y la guerra de Cuba lo introdujo en nuestro país, porque fue en Cuba donde Eusebio Millán, el padre Millán conoció este maravilloso deporte, un deporte que más tarde implementaría en la Escola Pia Sant Antoni de Barcelona.

Eusebio Millán y Alonso nació en Quiñonera, Soria un 16 de diciembre de 1886 pero a los pocos meses de nace sus padres se trasladaron a Barcelona en busca de un futuro mejor.

Estudio en los Escolapis de Sant Antoni y en septiembre de 1901 ingreso en el noviciado de Moia, de ahí se fue a Iratxe y acabaría sus estudios en Terrasa, en 1908.

padre millan,baloncesto,vintage
fuente: sillonbol.com

En 1910, es ordenado sacerdote en Mataró, algo que se hizo bajo la orden de los escolapios.

En 1911 es enviado a Cuba (aquello de más se perdió en Cuba se podría cambiar ahora mismo por mas se gano en Cuba) donde estaría de 1911 a 1915, de Cuba paso a Guanabacoa para volver en 1921 a Cataluña donde se dedico a la enseñanza de Geografía e historia a niños de primaria.

Pero vayamos a lo que nos interesa, su relación con el deporte de la pelotita naranja, ya que allí entre cocoteros y mojitos fue donde el padre Millán tomo contacto con el básquet.

De vuelta a Barcelona, a la Escola Pia San Antoni se decidió a introducir el básquet en el colegio y no le fue fácil ya que los alumnos eran muy aficionados al futbol, pero la obstinación del Padre Millán hizo que los niños empezaran a practicar un nuevo deporte, el baloncesto, eso sí le toco negociar, así los lunes, miércoles y viernes se jugaba a básquet y los martes, jueves y sábados a futbol.

padre millan,baloncesto,
fuente: Scoopnest.com

Tras esta introducción al deporte el Padre Millán quiso dar un paso más, y en 1922 fundó el primer club de básquet del país, el Layetano Básquet Club, club que en la actualidad aún perdura bajo el nombre de Club Esportiu Laieta.

El equipo estaba formado obviamente por alumnos del Sant Antoni, unos alumnos que estaban obsesionados con este nuevo deporte.

El Padre Millán creo diversos equipos infantiles y con ellos se dedico a visitar poblaciones cercanas a Barcelona, como por ejemplo Alella, Mataró y Argentona.

Por otro lado, se puso en contacto con diversos clubs de futbol para que tratasen de asimilar el básquet como una sección más de sus respectivos clubs, y lo cierto es que con algunos lo consiguió como por ejemplo con el Club Esportiu Europa del barrio de Gracia (y que está al lado de donde un servidor vivía de jovencito).

padre millan,baloncesto
fuente: Muscat Project

Así gracias al trabajo e insistencia infinitas del Padre Millán se celebraba el primer partido oficial entre dos clubs (Europa y Laieta), algo que ocurría el 8 de diciembre de 1922, el campo lo puso el Europa y el resultado final un 8 a 2 para los de la Vila de Gracia.

(Aquí os hago un pequeñísimo inciso, el primer sitio donde se practico baloncesto en Cataluña fue en Terrasa, en la escuela Vallparadis donde por influencia de Alexandre Galí y Artur Martorell se introdujo este deporte, pero su por desgracia esta primera experiencia no tuvo continuidad)

Pero volvamos al Padre Millán y sus milagros, un año después de formarse el primer club se fundaron 8 equipos más en Barcelona y el 15 de abril de ese mismo año se celebraba el primer Campionat de Catalunya, algo que se hacía con un reglamento impuesto por el propio Padre Millán.

Como curiosidad decir que pocos meses después se fundaba la Federación Española de Baloncesto.

La verdad es que el Padre Millán era un culo de mal asiento y fue cambiando muy a menudo de colegio, algo que fue una bendición ya que de esta manera hizo llegar a más niños este maravilloso virus que es el baloncesto, Calella, Igualada, Tárrega, Olot y Vilanova y la Geltrú recibieron influencias baloncestísticas de nuestro escolapio baloncestista.

En 1927 se organizo un partido entre el equipo argentino del Hindú Club de Buenos Aires y una selección Catalana, lo cierto es que el nivel del Hindú Club era altísimo y se llevaron el partido con claridad meridiana, 16 a 50 pero sirvió para normativizar un poco más nuestro deporte.

El padre Millán quedo prendado del juego de los argentinos, y rápidamente se adoptaron esas normas con las que jugaba (5×5, dimensiones del campo).

En 1929 el Padre Millán pasa por Mataró de nuevo y como no sigue promocionando el baloncesto, dejando como regalo la fundación de un nuevo club, el Universitari de Santa Anna.

En su afán por promocionar el baloncesto nuestro escolapio se puso en contacto con el director de la Academia Central de Educación Física de Toledo a quien le entrego un reglamento de básquet y una invitación para disputar algún partido.

La lástima es que no se pudo hacer ningún partido, pero sirvió para que el baloncesto apareciera como deporte recomendado en la Cartilla de Gimnasia Militar.

El padre Millán siguió promocionando y fomentando el baloncesto y lo hace aprovechando sus contactos con juventudes católicas de toda la península, así consigue que se celebre un torneo de baloncesto en Zaragoza, torneo donde participaron más de 30 equipos.

El 18 de julio del 36 pilla al padre Millán de vacaciones en Barcelona, ahí se le detiene y se le interna durante un año en la modelo de Barcelona (recordemos que en esa época había un fuerte movimiento anticlerical)

Por suerte sus ex alumnos y la federacio catalana de básquet movieron sus hilos y consiguieron liberarlo, una vez libre le toco sobrevivir dando clases particulares y en alguna academia, eso sí, actuando como seglar.

Acabada la guerra vuelve a Balaguer, pero en 1941 es destinado a Sabadell donde obviamente sigue en su empeño de promocionar el baloncesto, en esos momentos por eso la salud de sus padres empeora de forma alarmante y el Padre Millán pide una exclusión temporal de la orden de escolapios para poder cuidar a sus padres.

Sus padres morían entre 1942 y 1947 y el Padre Millán solicitaba en 1948 su reincorporación a los Escolapios, siendo destinado a un colegio de igualada, pero lo cierto es que su edad, 62 años le empezaba a dificultar su función docente.

En 1954, con 67 años decide abandonar la docencia y en 1955 tuvo que ser trasladado a la residencia escolapia de Alella donde moriría un 11 de abril de 1956.

Lo cierto es que el papel del padre Millán en la historia del baloncesto en nuestro país es básica y fundamental, su trabajo ha sido reconocido con la medalla al merito deportivo de la federación española de baloncesto, con la copa Baró Güell otorgada por la Delegación Nacional de Deportes, así mismo recibió un homenaje por parte de la Federación Catalana de Basquetbol, homenaje que se hizo en nombre de todos los clubs catalanes.

Pensemos que 2 pabellones deportivos, en Mataró y Soria llevan su nombre y  diversas poblaciones olímpicas catalanas tienen una calle en su honor.

Gracias al Padre Millán el baloncesto llego a la península y lo hizo para quedarse, algo que ocurrió en gran parte gracias el empeño, tozuderia y al trabajo de un sacerdote escolapio que descubrió un maravilloso deporte mientras ejercía en Cuba.

Gracias Padre Millán por haber introducido este maravilloso deporte en la península, gracias por insistir, por trabajar por y para el baloncesto, gracias a usted hemos crecido con un deporte maravilloso, un deporte que nos ha hecho a todos felices ya sea jugándolo, entrenándolo o viéndolo.

En fin, no me enrollo más, que esto se hace largo, os dejo ahora con un poquitín de música y luego tendremos a Matías Barmat que nos sorprenderá una vez más con su sección, The Matías Numbers que una semana más…viene cargadísima de curiosidades, pero antes…algo de musiquita

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *